Mis Valores

Con estos principios siempre presentes, voy a trabajar para construir un mejor futuro para los argentinos.

Trabajo

La única salida de la Argentina es poner el foco en la producción y el trabajo, para salir del eterno retorno del fracaso y del estancamiento recesivo de los últimos años, para encarar un camino de desarrollo integral, con un crecimiento económico sostenido en el tiempo.

Necesitamos recuperar las dialécticas confrontativas entre liberalismos y populismos o entre izquierdas y derechas. La Argentina necesita terminar con los relatos y los dogmatismos para encarar con pragmatismo consensos que nos enfoquen de una vez por todas en la economía real y la activación productiva. 

Necesitamos promover la cultura del empleo genuino y de la producción para el desarrollo nacional. Necesitamos encarar de una buena vez por todas las reformas estructurales impositiva, laboral y previsional. Y necesitamos terminar con la inflación, independizando el Banco Central, terminando con el gasto político y deskirchnerizando las empresas y organismos públicos para reducir el déficit fiscal. 

Educación

Vamos a privilegiar la Educación como política de Estado fundamental para el desarrollo del país, en serio. Es la mejor forma de lograr la equidad y de garantizar la salud, el trabajo digno, la seguridad y la paz social. 

Tenemos que volver a garantizar las clases presenciales y recuperar el ciclo lectivo de 190 días en todo el país. Necesitamos administrar y gestionar el presupuesto eficientemente y generar estrategias y planes educativos en función de los conocimientos y habilidades necesarios para los trabajos y la convivencia del futuro. 

Y debemos también respetar y hacer respetar la libertad personal e institucional de educar conforme a las convicciones personales y comunitarias y asegurar una educación libre de ideologías.

Necesitamos devolver la seguridad a los ciudadanos honestos y asegurar la cárcel efectiva para los delincuentes. Para eso debemos reformar el Sistema de Seguridad para poder combatir con efectividad el narcotráfico y el crimen organizado; apoyar a las fuerzas en el cumplimiento del deber y mejorar sueldos, equipamiento e infraestructura y luchar por erradicar la corrupción. 

Tenemos que terminar con la reducción arbitraria de condenas de los delincuentes y con la prisión domiciliaria para abusadores, narcos, corruptos y reincidentes de delitos graves.

Vida

Cuando hablamos de derechos, no hay punto intermedio: construimos una sociedad para algunos privilegiados o fundamos con esperanza una Argentina solidaria con derechos humanos para todos. Pero de a poco todos los argentinos vamos a empezar a comprender, con dolor, cada vez más la tragedia del aborto. Creo que hay tres objetivos claros: 

Primero, ayudar y acompañar: a las embarazadas en situación vulnerable; a mujeres y hombres víctimas del drama del aborto; a los profesionales perseguidos por oponerse al aborto, no sólo en el ámbito de la salud. 

En segundo lugar, investigar y sacar la verdad a la luz: Se están ocultando muchas atrocidades: niños abortados en edad gestacional avanzada, mujeres violentadas para abortar e incluso víctimas fatales, como la joven de Mendoza, María del Valle González López. En la medida que conozcamos las verdaderas consecuencias vamos tomar conciencia de que el aborto, legal o clandestino, es un mal que hay que prevenir. 

Por último tenemos que organizar una estrategia política realista entre todos los espacios. En el corto plazo hay que generar consensos legislativos nacionales y provinciales que limiten el daño cuanto antes. y en el largo plazo, derogar la ley.

Familia

La familia es el núcleo básico de la sociedad y uno de los más importantes. Pero también está olvidada en cuestiones de políticas públicas. Muchos de los problemas sociales que hoy enfrentamos son consecuencia de subestimar y debilitar a la familia. Uno de nuestros grandes desafíos para desarrollar una sociedad con más igualdad es repensar la política con perspectiva de familia.

Libertad

Estamos sufriendo los estragos de un Estado cada vez más autoritario y totalitario. Pero no hay justicia social sin libertad. De a poco vemos cómo el Estado promueve la persecución política y religiosa, como restringe libertades para trabajar, para estudiar, para educar y para expresarse. El INADI se convirtió en una vergüenza nacional, el símbolo de que el Estado se arroga el papel de policía del pensamiento. 

Tener libertad para estudiar, trabajar, profesar la fe y celebrar el culto religioso son derechos constitucionales. Pero sobre todo son actividades esenciales para la vida. Necesitamos un Estado que comprenda el verdadero valor de la libertad, de la educación, del trabajo y de la fe para la sociedad, que es la fuerza más potente -personal y comunitaria- para superar las dificultades.

Solidaridad

Reducir la pobreza sigue siendo uno de los grandes desafíos que tenemos los políticos argentinos. La única manera de alcanzar eso es generando más oportunidades para que los más necesitados puedan acceder a la posibilidad de estudiar, al mercado laboral y a una vivienda digna. Así podrán convertirse en protagonistas de su propio desarrollo y del crecimiento del país.

CONSTRUYAMOS ENTRE
TODOS UNA ARGENTINA MEJOR